¿Apretaste el botón y te fuiste tranquilo?
Cuidado: tu auto puede haber quedado abierto sin que lo sepas.
Funcionan emitiendo una señal que anula la que envía tu llave o control remoto. Vos apretás el botón, escuchás el “clic” mentalmente… pero la puerta queda abierta.
Por eso, si te vas de vacaciones, o si simplemente dejás tu vehículo estacionado en tu casa, estacionamientos, en la vía pública o en zonas concurridas, tené siempre en cuenta estas recomendaciones:
No confíes solo en el cierre centralizado: después de cerrar, probá manualmente la manija y asegurate de que el vehículo esté realmente llaveado.
No dejes ventanillas abiertas, ni siquiera unos centímetros.
No dejes artículos de valor a la vista (bolsos, mochilas, celulares, dinero, documentación).
Prestá atención a tu entorno al estacionar, especialmente en playas de estacionamiento, zonas turísticas o lugares con mucho movimiento.
Un segundo de verificación puede evitar un robo.
La prevención empieza por hábitos simples, pero clave.

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