Walter K. (33), quien padece esquizofrenia y se encontraba bajo efectos del alcohol y medicación, mantuvo una actitud violenta hacia su madre de 59 años. Cuando los efectivos intentaron dialogar, el hombre rompió una botella y cortó al policía en la sien y oreja izquierda, provocándole heridas profundas que requieren cirugía plástica.
Tras atrincherarse en el domicilio, el agresor fue reducido con el refuerzo de móviles del Comando Fátima, Candelaria y la Comisaría 5ª. El policía herido recibió suturas y deberá someterse a una intervención quirúrgica por la complejidad de las lesiones, mientras el atacante quedó a disposición de la Justicia.

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