Nahuel, el niño sobreviviente de la tragedia de Campo Viera, recibió el alta médica y dejó un mensaje de conciencia vial

 


El Hospital SAMIC de Oberá vivió este martes una jornada cargada de emoción. Nahuel Alejandro Aquino, el niño de 12 años que sobrevivió al trágico accidente del colectivo de Sol del Norte en el puente del arroyo Yazá, en Campo Viera, recibió el alta médica luego de más de 48 horas de internación.
Entre aplausos, abrazos y lágrimas de alegría, médicos, enfermeros y personal del hospital despidieron al pequeño, que se convirtió en un símbolo de esperanza y fortaleza. Las imágenes del conmovedor momento fueron difundidas por el hospital en sus redes oficiales.
Nahuel fue uno de los pasajeros del colectivo que cayó desde el puente del Yazá tras ser embestido por un automovilista alcoholizado, identificado como Gonzalo Jordán Ortíz. El siniestro se cobró la vida de nueve personas y dejó al país entero conmocionado.
El niño sufrió una fractura en su brazo derecho y varios golpes, pero su recuperación fue rápida gracias a su fortaleza y a la atención médica recibida. Pocas horas antes de recibir el alta, Nahuel grabó un video en el que agradeció el apoyo de la comunidad y dejó un mensaje lleno de madurez y reflexión:
> “Quiero dejar un mensaje para todos. Si toman alcohol no salgan a la ruta, porque lastiman a gente inocente que termina pagando por culpa de los que no piensan.”
En el mismo video, relató cómo vivió el momento del accidente:
> “Yo estaba despierto, agarré mi celular un ratito y de golpe sentí el frenón del colectivo. Mi papá se despertó y me abrazó fuerte. Después todo se descontroló y dimos una vuelta. Cuando reaccioné, parte del colectivo estaba hundida y empecé a gritar por ayuda. Le pedí a los bomberos que hicieran un agujero para que mi papá pudiera respirar, y gracias a Dios lo hicieron. Nos rescataron y estamos vivos.”
Su testimonio, lleno de valentía, conmovió profundamente a quienes lo escucharon. El personal del hospital lo despidió entre aplausos, reconociendo en él no solo a un sobreviviente, sino también a un niño que con su ejemplo promueve conciencia y responsabilidad al volante.
Hoy, la historia de Nahuel Alejandro Aquino trasciende la tragedia: se convierte en un llamado urgente a la empatía y a la prudencia, para que ninguna familia vuelva a sufrir por el consumo de alcohol al conducir.
Fuentre: Victor Galarza.

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