Un trabajador de salud en Misiones recibió solo $1,49 de salario. La cifra no es simbólica tampoco irónica: fue el monto que figuró en su recibo de sueldo del mes de mayo. El hecho, que refleja con claridad el ajuste salarial en el sistema sanitario provincial, fue difundido por el médico psiquiatra Oscar Krimer en Radio Mensú y ampliado en diálogo exclusivo con quien redacta.
Krimer, jubilado desde 2023, sigue activo en los espacios de lucha y acompañamiento del sector. “En 2024 participé activa y presencialmente en el conflicto de los trabajadores de salud, educación y personal policial contra las políticas de ajuste y precarización del gobierno provincial”, explicó, en relación a los recortes que afectan tanto a activos como a jubilados.
Sanciones, amenazas y represalias
El caso del trabajador del Hospital Baliña (Posadas) no es aislado. Krimer confirma que entre 30 y 40 trabajadores de distintos centros de salud fueron sancionados con descuentos del 30 al 50 % de sus haberes. Además, hubo traslados forzosos, cesantías y amenazas policiales.
Entre las represalias más graves, se encuentra el traslado de la delegada de ATE del Hospital SAMIC Eldorado, quien fue blanco de denuncias patronales falsas e intimidación policial. Como castigo adicional, la seccional 30 de ATE fue multada por el Ministerio de Trabajo provincial con una suma de 74 millones de pesos. La medida fue ejecutada por la ministra de Trabajo, hija del secretario general de UPCN y figura clave del gobierno de Hugo Passalacqua.
Frente al accionar de los gremios tradicionales, los trabajadores optaron por la autoorganización. “Todos los gremios de salud, ATE, UPCN, el gremio del personal pediátrico y SUTAAS (Sindicato Unión de Trabajadores y Agentes Asistenciales de la Salud), se comportaron de forma insolidaria”, acusó Krimer. Señaló que estos espacios priorizaron “la fragmentación de las luchas y la ofensiva patronal”, mientras que la CTA “intervino, pero priorizando intereses electorales”.
En contraste, los trabajadores en lucha se apoyaron en “un funcionamiento democrático y asambleario”. Según el psiquiatra, en hospitales como Samic de L.N. Alem se desarrollaron “formas de autoorganización en su totalidad”, mientras que en Eldorado y Posadas prevalecieron métodos mixtos.
Cerco mediático y solidaridad
Krimer denuncia además el bloqueo inf
ormativo por parte del sistema de medios oficialista provincial. “Una de las tareas más importantes del conflicto fue poder saltar el cerco informativo masivo del periodismo misionero”, sostuvo.
El trabajador del Hospital Baliña que recibió $1,49 “tiene el apoyo de todos sus compañeros y es el primer destino de los fondos de la campaña financiera solidaria”, explicó Krimer.
¿Y ahora qué?
Consultado sobre la continuidad de las medidas de fuerza, Krimer señaló que los trabajadores “están debatiendo medidas defensivas ante la injuria patronal, cómo recuperar sus salarios confiscados y defender a la delegada trasladada”.
La situación sanitaria de Misiones, según Krimer, es reflejo de un modelo más amplio: “Los trabajadores comienzan a organizarse para luchar de manera independiente, disconformes con las políticas neoliberales de destrucción de la salud pública con salarios de pobreza y jubilaciones de hambre”.
El médico remarca que este fenómeno no es aislado: “Se expresa en su magnitud en la lucha del Hospital Garrahan”, donde se enfrenta “de manera decidida la motosierra de Milei y su programa del FMI, cuya versión local en Misiones comienza a ser rechazada en las urnas y en las calles”.
En medio del silencio institucional y mediático, son los propios trabajadores quienes están marcando el rumbo de la resistencia. Lo que comenzó con un recibo de sueldo de $1,49, terminó por revelar una maquinaria de ajuste, disciplinamiento y silenciamiento sostenida con represión y abandono. Lo que está en juego no es solo el salario: es el sentido mismo del trabajo en salud pública, la dignidad del empleo estatal y el derecho a resistir sin miedo.
.jpeg)


Comentarios
Publicar un comentario