Yerba Mate Taragüi: El poder de un sabo


Una nena grabó a su abusador: es su tío, quien está prófugo hace un mes




El agresor se llama Leandro Martínez y tiene 43 años. La niña de 12 años reveló el hecho a una compañerita de colegio, quien alertó a su familia.

BUENOS AIRES.- Una nena de 12 años grabó a su abusador: se trata de su tío, amigo de la familia, quien está prófugo de la Justicia hace un mes.
“Hola, no sabés lo que me pasó, mi tío me tocó la cola y la chucha. Estábamos los cuatro en la cama y me desperté con él tocándome. Yo cerraba las piernas y él hacía más fuerza. Como que me quiso violar”, le contó a una compañera de colegio.
La víctima decidió no contarlo a su familia, para “no armar un revuelo”. Se lo terminó relatando a una amiga del colegio, quien le dijo a su madre. Esta mujer decidió interceder y hablar con la mamá de la niña.
Allí fue cuando la madre indagó a su propia hija y obtuvo detalles más espeluznantes. El abuso ocurrió cuando estaban en la cama: se trata del marido de la prima del padre. La nena se durmió y, cuando se despertó, el hombre la estaba manoseando. Le dijo que tenía que hacer pis, para parar con el abuso, pero se quedó en shock.
El agresor sexual se llama Leandro Martínez y tiene 43 años. Continuamente la niña se quedaba a dormir en su casa, por la relación con sus primos.
Los padres, atando cabos, concluyeron que los problemas que tenía su hija -se hacía pis desde los 6 años y estaba retrasada en el colegio- podrían provenir de estos abusos, desde una temprana edad.
En un momento, para tener “pruebas fehacientes”, la nena decidió grabar a su agresor, en pleno acto. En una de las visitas familiares a su nueva casa, ella le hizo un tour por la vivienda. De esta forma, quedó grabado todo el abuso, ya que sus padres habían instalado cámaras en todo el hogar. Fue, en ese momento, que decidieron ir a la justicia, con la grabación.
Para esa etapa, la niña contó todo a sus padres y les dijo que, cuando le advirtió a su tío que había cámaras en toda la casa (después del abuso), la agarró del cuello y la amenazó.
A partir de ese momento, nunca más lo vieron. Cuando la justicia ordenó una inspección en la casa de Leandro, él ya no estaba. Hace un mes que no aparece y nadie sabe de su paradero.
“Está prófugo. No usa el teléfono. No aparece en cámaras de peajes. Evidentemente está muy bien asesorado”, dijo Pablo, el padre de la víctima.
“Llora por cualquier cosa, se da cuenta de las consecuencias que esto tuvo en la familia, extraña a sus primitos. Por otro lado, quiere hablar. Hablar ante la justicia. Tenía turno en la cámara Gesell para marzo, pero a pesar del trabajo impecable de la fiscalía, ahora no sé qué va a pasar por todos los recursos de la defensa”, concluyó Pablo, sobre su hija.

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